Tragedia ajena: al Superama.
Soy poco sensible a las tragedias ajenas pero ¡un corto circuito que acaba con el Supermercado donde solía comprar atole y bolígrafos en Polanco! ha sido demasiada tragedia, de un dia para otro.
Como que a todo lo que toco le pasa algo, y luego causa extrañeza que me vuelva suspicaz.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario